Teófilo Gutiérrez (10 ST) y Jackson Martínez (45 ST) anotaron los goles de la Selección.
Colombia volvió a dejar algunas dudas, pero cerró la minigira en Estados Unidos al mando de Leonel Álvarez con otra victoria, esta vez 2-0 sobre Jamaica, frente a unos 8.000 espectadores.
Si la Selección pensó que Jamaica iba a ser el mismo equipo que fue goleado por Ecuador, nada más alejado de la realidad. Los jamaiquinos tuvieron la primera opción de gol, a los cuatro minutos, y manejaron la pelota en los primeros 30 minutos. Después, Colombia se sacudió y aprovechó la salida de Pablo Armero para tratar de crear peligro. Así, creó un par de opciones de gol que no pudo resolver Radamel Falcao García.
El cambio de esquema con respecto a la Copa América no ayudó mucho. Del 4-1-4-1 que utilizó Hernán Darío Gómez en Argentina se pasó a un 4-2-2-2 en el que Carlos Alberto Sánchez, ahora con Freddy Guarín al lado, no se vio cómodo. Además, Cristian Marrugo no se pudo acplar al equipo y la pelota fue patrimonio de Jamaica.
Colombia cambió en la segunda etapa y el partido se abrió. Así, a los 10 minutos, anotó el primer gol: un centro de Falcao García y remate de Teófilo Gutiérrez, quien completó cinco goles en 14 partidos con la Selección, y dos en esta gira al mando de Leonel Álvarez.
El DT interino de la Selección trató primero de mover el ataque, con la salida de Dairo Moreno y el ingreso de Hugo Rodallega, pero después trató de cerrar el partido al meter a Gustavo Bolívar por Gutiérrez, con lo cual Guarín volvió a jugar suelto por una banda.
Jamaica volvió a equilibrar el partido en los últimos minutos y estuvo cerca de conseguir el empate, a tal punto que hasta estrelló un remate en el poste. Pero Colombia encontró la tranquilidad con un segundo gol, a los 45 minutos del segundo tiempo, anotado por Jackson Martínez, quien había reemplazado a Falcao García.
En números, a Leonel Álvarez le fue bien: dos partidos, dos triunfos, cuatro goles a favor y ninguno en contra. Pero en funcionamiento, a la Selección todavía le falta trabajar para no pasar sustos.